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Impuestos y Bitcoin: ¿tributan las criptomonedas?

El Derecho suele ir a la zaga de la tecnología, y en materia fiscal podemos observar que esto ha vuelto a ocurrir en torno a los impuestos y bitcoin. ¿Se debe tributar por las criptomonedas? ¿Qué normas tributarias se aplican?

Aunque la legislación en esta materia todavía no es muy clara, la AEAT diseñó hace un par de años un plan de control tributario aplicable a las criptodivisas. A continuación señalamos los aspectos fundamentales de este plan, que nos indica cómo tributar por nuestros bitcoins.

Régimen tributario de las criptodivisas

Las criptodivisas son muy populares, entre otras cosas, por los beneficios que pueden reportar. Y Hacienda recuerda que todo incremento patrimonial está sometido al gravamen del IRPF.

El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas se aplica a todos los rendimientos obtenidos por personas naturales, sean particulares o autónomos. Por tanto, tales rendimientos deben consignarse en la declaración de la renta anual.

Según advierten en la AEAT, el concepto por el que tributan las criptomonedas es “otras ganancias patrimoniales a integrar en la base imponible del ahorro”.

Recordemos que no realizar la declaración o ingreso puede conllevar la imposición de una sanción administrativa.

¿Cuándo debemos pagar impuestos por mis criptomonedas?

Dado que la tributación se realiza en concepto de IRPF, se deberá incluir en la declaración de la renta anual. Sin embargo, el elemento sobre el que se aplica el impuesto es el enriquecimiento (por pequeño que sea).

Esto significa que solo deberemos declarar las operaciones de venta. Es decir, en caso de haber adquirido bitcoins o de limitarnos a mantener activos, no deberemos pagar impuestos.

Pero esto no nos libra de nuestras obligaciones tributarias.

Otras obligaciones tributarias en materia de criptodivisas

La mera compra o posesión de criptodivisas debe declararse en el modelo 720. Este modelo está destinado a informar a Hacienda del patrimonio que se posee en el extranjero.

Por tanto, no implica obligación de pago alguna, sino que la AEAT utiliza estas declaraciones para evitar operaciones ilegales y el blanqueo o fuga de capitales.

Al margen de esta obligación informativa, pueden aplicarse impuestos adicionales a:

  • El cambio entre criptodivisas, que se considera una permuta.
  • La minería de datos, que se considera actividad económica (es decir, requiere el alta en el IAE y la Seguridad Social).

¿Cuánto tengo que pagar por mis criptomonedas?

El coste tributario de las operaciones en criptodivisas va a depender de la regulación vigente en materia de IRPF. Respecto al ejercicio de 2019, el tipo imponible es de:

  • 19 % cuando la base imponible sea de hasta 6.000 €.
  • 21 % cuando oscile entre los 6.001 y los 50.000 €.
  • 23 % cuando supere esta cifra.

Recordemos que la base imponible equivale al beneficio obtenido en las operaciones de compraventa. De modo que para calcular el impuesto tendremos que aplicar el tipo indicado a ese beneficio.

Al considerarse ganancias patrimoniales integrables en la base del ahorro, las criptodivisas funcionan de un modo similar a los fondos de inversión.

¿Qué ocurre si no declaramos?

En este caso nos arriesgamos a que una inspección de Hacienda nos sancione. Las sanciones pueden oscilar entre el 50 % y el 150 % del impuesto impagado, pudiendo añadirse recargos e intereses.

Por supuesto, en la medida en que la sanción se aplica en el seno de un procedimiento administrativo, podemos presentar nuestros recursos en vía administrativa, y si fracasamos podremos saltar a la vía judicial.

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